Panorama financiero del sector energético

Analistas del sector confiesan que la banca ya no está interesada en financiar contratos en el mercado spot, enfocándose en contratos de largo plazo, lo que plantea nuevos desafíos para los desarrolladores en generación, además de las menores proyecciones en el consumo, debido a la menor actividad de la minería.

Un panorama con mayores dificultades se espera para este año en el desarrollo de futuros proyectos energéticos, de acuerdo a las estimaciones entregadas por analistas del mercado financiero y actores del sector eléctrico a Revista ELECTRICIDAD, debido a los cambios producidos en los últimos dos años, aunque aclaran que la industria seguirá gozando del dinamismo registrado en 2015.

Y es que, según los especialistas, el sector vendrá con el impulso del año pasado en materia de inversiones, en generación y transmisión, destacando la inyección de competitividad en el mercado local con el ingreso de nuevos desarrolladores, lo que ha producido una baja en los precios de la energía, como quedó demostrado en la licitación de suministro de 2015, en que se alcanzó un precio promedio de US$79 por MWh.

Este hecho fue destacado por el ministro de Energía, Máximo Pacheco, durante la cena anual de las ERNC, organizada por la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), donde aseguró que uno de los cambios producidos con las licitaciones es que “la banca ya no está tan interesada en financiar contratos en el mercado spot, sino que está privilegiando acompañar a las centrales que cuentan con contratos a largo plazo”.

Carlos Finat, director ejecutivo de Acera, explica a Revista ELECTRICIDAD este fenómeno: “Al haber precios más bajos, hay una mayor disposición a contratar en el largo plazo. Cuando los precios anteriormente estaban altos, las empresas preferían pasar ese período con contratos de corto plazo. En el actual panorama el mercado reasume una nueva racionalidad económica de competencia si actúan estos efectos de manera positiva, existiendo más confianza por pagar precios que se consideran correctos y se contrata a más largo plazo”.

De acuerdo al ejecutivo de Acera, las miradas de los desarrolladores ERNC están apuntando al mercado de contratos, aunque advierte que en este nicho “hay un movimiento sumamente lento de parte de los clientes en entender las ventajas de la energía renovable, desde el punto de vista de los costos y determinar formas de contratar esta energía”.

A juicio de Finat, la positiva experiencia registrada en las últimas licitaciones de suministro para clientes regulados debería “tener un efecto importante por el lado de la competencia, especialmente en la expectativa de los clientes libres para tener contratos con mejores precios y de varios proveedores de energía renovable”.

Para Ramón Galaz, gerente general de Valgesta, este año “se ve de muchos desafíos, pues el acceso a financiamiento se está poniendo más complicado, debido a las condiciones externas e internas del mercado, por lo que las entidades financieras se están resguardando con el objeto de entregar sus servicios que generen los menores riesgos posibles y ello se traduce en mayores requisitos que le piden a los proyectos para optar al financiamiento, como en tener al menos un contrato PPA, de compra-venta de energía”.

En opinión del gerente general de Valgesta, el menor nivel de precios de la energía eléctrica en los costos marginales y en los precios promedio de las licitaciones de suministro para clientes regulados “se traduce en que los proyectos que se están desarrollando tienen una opción de venta de energía bastante menor, por lo que los bancos dicen que este es un tema a revisar”.

Galaz sostiene que otro factor que dificulta las condiciones de financiamiento en el sector energético son los descalces de precios que se generan en algunos sectores del sistema eléctrico con alta penetración de energía renovable, como en la zona norte del SIC, “pues producen una baja en los costos marginales que aumenta el riesgo de proyectos de generación”.

Tanto Finat como Galaz coinciden en que el financiamiento de proyectos de generación por parte de organismos multilaterales aún estará presente en el mercado local, especialmente en escenarios de mayor dificultad que exigen tener iniciativas que sean respaldadas con contratos PPA.

Fernando Soto, economista senior de BBVA Research, indica que la disminución de los costos marginales para los contratos libres y la estabilización en el alza de precios en los contratos regulados han provocado que “en términos generales la economía esté recuperando competitividad por el lado de la energía”.

Eso sí, el analista pone la luz de alerta por el lado del consumo energético, pues afirma a este medio que la expansión de la generación eléctrica que se está manifestando con el ingreso de proyectos debe contemplar la desaceleración del consumo, particularmente en la minería.
“La desaceleración económica se ha manifestado en la evolución de la demanda energética, lo que tiene que ver con el efecto encadenado que genera la menor inversión y actividad en minería sobre el sector de energía y este proceso todavía se da en el margen, pero tomará fuerza más adelante”, precisa Fernando Soto.

Por su lado, Cristián Ashwell, analista del Banco de Créditos e Inversiones (BCI), indica a Revista ELECTRICIDAD que si bien el sector energético “mantendrá una cartera de proyectos superior al sector minero, no estimamos que se materialice el anuncio de nuevos proyectos significativos respecto de los ya conocidos por el mercado, esto debido al ciclo desfavorable de los precios de los commodities, en que no se vislumbra una reactivación en el sector minero en el corto y mediano plazo”.

Ramón Galaz comparte esta visión, señalando que las mayores dificultades para el financiamiento de nuevas obras de generación eléctrica “se verían hacia 2017 y 2018, porque la concreción de los proyectos va un poco más atrás que la etapa previa, que tiene que ver con el desarrollo de financiamiento e ingeniería”.

A su juicio, la menor demanda eléctrica se traduce “en menores precios, en menores flujos y eso dificulta el acceso al financiamiento, siendo parte de la explicación para esta situación”.

En esta línea, el último informe de previsión de demanda hecho por la Comisión Nacional de Energía (CNE) señala que para este año se prevé que el consumo de los clientes libres del SIC y SING llegue a 4,6%, explicado por el ingreso de nuevos clientes al sistema y por las expectativas económicas del país.

Respecto a las previsiones de consumo en el sector regulado, Andrés Romero, secretario ejecutivo de la CNE, consigna a Revista ELECTRICIDAD que el crecimiento de demanda sería de 3,8% “explicado por la situación esperada de la economía nacional y los antecedentes que fueron proporcionados por las empresas distribuidoras en el primer trimestre de 2015”.

“Cabe señalar que para este último grupo de clientes, se revisará su previsión de consumos, considerando los nuevos antecedentes que disponga esta Comisión (CNE) dentro del proceso de elaboración del nuevo informe de licitaciones 2016”, asegura la autoridad.

De este modo, los resultados de la próxima licitación de suministro para clientes regulados, según Ramón Galaz, otorgarán un espacio para un eventual financiamiento de futuros proyecto: “la próxima licitación de suministro de las distribuidoras a finales de abril es un incentivo relevante, pues podría gatillarse otro grupo de proyectos que hoy no están en el mercado, toda vez que las empresas que se adjudiquen los bloques tendrían más facilidades para el financiamiento y eso genera un mayor desarrollo en el sector energético”.

Conclusiones

  • El sector energético goza de dinamismo producto de las mayores inversiones en generación, las que aumentaron la competitividad, bajando los precios del sector, y provocando que los actores apunten al nicho de contratos de largo plazo en vez del mercado spot.
  • Durante este año se espera que las condiciones de financiamiento sean más complejas, debido a los menores flujos esperados en los proyectos a causa de los menores precios, lo que lleva a la banca a tomar mayores resguardos y requerimiento de contratos PPA como respaldos.
  • La luz de alerta está puesta en el menor consumo eléctrico proyectado para el sector minero, aunque la licitación de las distribuidoras de abril podrían abrir espacio para financiar futuros proyectos.

Recuadro
Lo que se espera de las empresas eléctricas en la bolsa de comercio
En lo que concierne al mercado accionario, los analistas prevén que el sector eléctrico sea uno de los que tengan “un mejor retorno durante 2016, justificando el favoritismo otorgado en nuestras recomendaciones”, afirma Cristián Ashwell, analista del BCI.

De acuerdo al especialista, “proyectos de importante envergadura, tal como IEM (Infraestructura Energética Mejillones) y TEN (interconexión SIC-SING), en conjunto con una favorable configuración en términos del financiamiento de la construcción de la línea de transmisión, transforman a E-CL como nuestra acción preferida para 2016, de la mano del importante crecimiento que otorgarán dichos proyectos a nivel de Ebitda”.

“Por otro lado, el inicio de operación comercial de Cochrane hacia mediados de 2016 y Alto Maipo hacia mediados de 2019 fortalecen los fundamentos de mediano/largo plazo de AES Gener. A su vez, el inicio del proceso de crecimiento inorgánico en Latinoamérica de Colbún, materializa un riesgo alcista sobre los títulos de la compañía”, sostiene Ashwell.
“Es por lo anterior, que el sector eléctrico es nuestro favorito, ya que cuenta con la capacidad de desmarcarse de los factores idiosincráticos que están afectando de manera negativa al mercado local, augurando un buen desempeño a nivel de resultados para el sector, tanto por los factores antes mencionados, como por precios de materias primas bajos que favorecen una mayor eficiencia a nivel de márgenes operacionales”, agrega.

Fuente: Revista EI

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