El creciente interés por la Eficiencia Energética en Chile

Hablar de Eficiencia Energética (EE) hace 5 años atrás significaba ser soñador o poco realista de la forma de trabajar de la industria chilena, asociándose el término exclusivamente a cuestiones medioambientales.

Pero, ¿cuáles son las razones que nos llevan a buscar ser eficientes en materia energética? ¿Los altos precios de la energía? ¿Responsabilidad social y ambiental? ¿Competitividad? ¿O simplemente moda? Bueno, en parte es un poco de cada una, dependiendo de la sensibilidad e intereses de quien la realice.

Hoy, la realidad ha cambiado, nuestro país está discutiendo una Ley de Eficiencia Energética que busca optimizar el uso de la energía, especialmente en aquellas industrias que por su naturaleza demandan grandes volúmenes de energía. En cierta forma, estamos buscando que la EE sea parte de nuestra vida, una conducta incorporada en el subconsciente, considerándola como un factor relevante en nuestras decisiones como consumidores, influyendo cada vez más en la determinación de qué comprar.

La actual diversificación de productos con etiquetados de EE, sumado a la incorporación de tipología para catalogar la eficiencia de vehículos motorizados, la masificación en el uso de termopanel, o la incorporación de tecnología a equipos domésticos que permiten un uso más eficiente demuestra que hay una oferta y demanda en crecimiento.

Lo anterior se suma a que encontramos en el mercado empresas cuyo objeto es asesorarnos sobre qué mejoras podemos realizar en nuestros hogares o industrias, e incluso para este último caso, bajo modelos de negocio innovadores que facilitan su implementación con bajos e incluso cero costo de inversión. Sin embargo, aún no logramos hacer despegar este mercado, y tengo la impresión que es el escepticismo y el ver para creer imperante, el que ralentiza los cambios.

Los que trabajamos en este rubro tenemos como desafío, contagiar a las distintas industrias con proyectos concretos, movilizadores, que demuestren la rentabilidad de los proyectos de EE, lograr que se vea como un aliado en la toma de decisiones, un apoyo en la reducción y control de costos y un apoyo en el mejoramiento de las relaciones con la autoridad y la comunidad.

Tenemos todavía un camino largo que recorrer en esta materia. Tenemos una deuda pendiente con la generación de capacidades, a todo nivel, que soporten los cambios que requieren las industrias; las universidades, CFT’s, institutos profesionales y otras organizaciones no han sido capaces de responder a los retos que demanda el mundo actual en esta materia, siendo aún incipientes y casi cosméticas la incorporación de estas temáticas en las mallas curriculares o en estudios de postítulo o postgrado.

Si queremos transitar hacia un país que usa los recursos de manera inteligente y eficiente debemos entender que una Ley es solo parte de la solución, que el cambio cultural no se va a producir por establecer una obligación asociada, sino que necesitamos un compromiso de todos los actores involucrados y principalmente de las personas, considerando que toda institución es conformada por ellas.
Al respecto, como Agencia Chilena de Eficiencia Energética (www.acee.cl) trabajamos precisamente para acelerar el anhelado cambio, promoviendo y enseñando con proyectos reales los beneficios que tiene el usar de manera responsable y eficiente la energía. Algunos de los mecanismos de apoyo que tenemos a disposición de la industria es el cofinanciamiento de Auditorías Energéticas; la implementación de proyectos de cogeneración y una serie de cursos de capacitación ligados a la gestión de energía.

La EE llegó para quedarse, y lo importante es entender que las empresas que primero logren incorporarla de manera inteligente serán las que sacarán mayores créditos y las familias que primero lo implementen, verán a fin de mes la diferencia de una buena o mala elección en los montos de sus boletas de luz, gas o agua.

Fuente: Agencia Chilena de Eficiencia Energética

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