Economía Circular…¿Qué es y cómo vamos en Chile?

Cuando piensas en la naturaleza, te darás cuenta rápidamente, que el único ser vivo de este planeta que genera residuos, además de los que genera su organismo, es el hombre. ¿Somos especiales? Inconscientes en realidad, puesto que vivimos en un planeta finito, con recursos limitados y paradójicamente luchamos por tener sociedades económicas de crecimiento infinito y permanente. Ya lo dijeron en la COP21.

“Somos la primera generación en ver el impacto del cambio climático y la última que puede hacer algo al respecto” (Obama).

¿Qué podemos hacer entonces? La «Economía Circular» aparece como la nueva consigna, de los que hemos estado velando por la sustentabilidad y el medio ambiente desde hace ya un buen tiempo a la fecha, y nos hemos alineado y puesto a trabajar para desarrollarla. Economía Circular es un término nada de nuevo, que en occidente se adopta por la década de los 80’. Ya en los 90’, Pearce y Turner, acuñan el concepto para describir la interacción entre los sistemas económicos y el medio ambiente. Sin embargo, la idea que mejor describe este concepto, plantea un cambio desde un sistema lineal de consumo (extraer, fabricar, usar y tirar) que es el que tenemos hoy en todos los países, que ya produce los estragos que conocemos, pero que poco hacemos para revertirlos: agotamiento de recursos naturales, escasez, fluctuaciones brutales en el precio de materias primas, exceso de desechos y acumulación infinita de basura, hoy sin valor y perjudicial para la subsistencia de todo ser vivo en la Tierra.

La Economía Circular propone entonces, un cambio de paradigma que prevé la eficiencia del uso de los recursos, optimiza stocks, flujo de materiales, energía y residuos. Pretende rediseñar procesos, productos y servicios, ecodiseñarlos: pensarlos desde su creación hasta su fin, (Cradle to Cradle o de la Cuna a la Cuna), construirlos para desconstruirlos y que las partes que los componen al final de su ciclo de vida, sirvan como insumos de nuevos procesos, productos y/o servicios productivos, es decir, evitar al máximo la generación de basura. Hoy hablamos de que «la basura es un error de diseño», por lo que debemos repensar todo para que ésta no exista, y usar materias primas que provengan de manejos adecuados y sostenibles, preocuparnos de mantener un sistema bajo en huellas (carbono e hídrica), o sin uso de combustibles fósiles, con un impacto social verdadero. En suma, desarrollar una economía eficiente en el uso de recursos, ya no interesa sólo cuánto hay que producir, sino que ahora debemos pensar en cómo vamos a producir y también en cómo podemos seguir optimizando esa producción.

Crecimiento empresarial y país!
La Economía Circular cambia muchos paradigmas. Las empresas que se preocupan por modificar sus modelos de negocios a niveles estratégicos, y mutan a ser organizaciones circulares, se vuelven altamente eficientes, lo que implica optimización en disminución de costos, o sea en mayor rentabilidad de las empresas. Un negocio circular puede aumentar hasta un 30% su rentabilidad y más, sólo por preocuparse del cómo produce y fijar formas de optimizar continuamente sus procesos. A nivel país aquellos que tomen el camino de transformarse en Naciones con una Economía Circular , se estima que su PIB crecerá en promedio un 20% más que países con economías grises o lineales y al mismo tiempo ese crecimiento será un 30% más rápido. La comunidad Europea es la primera que ha visto en este desarrollo una real oportunidad, por lo que espera que su PIB aumente entre un 2% y un 7% en los primeros 2 años de implementación.

¡Empleos, más empleos… muchos empleos!
La economía Circular augura nuevas fuentes de trabajo en muchas direcciones. Europa espera crear rápidamente 500.000 empleos directos al año 1 de que el proyecto haga ignición. España ya ha declarado que una economía circular puede generar solo por el uso eficiente de recursos, rápidamente 200.000 nuevas ocupaciones. El estudio del Programa de Acción de Residuos y Recursos (WRAP, por sus siglas en inglés) asegura que una expansión de la economía circular podría crear tres millones de puestos de trabajo y reducir en 520.000 el número de desempleados en los estados miembros de la Unión Europea para el año 2030.

Y… ¿En Chile?
Chile ha dado pasos significativos hacia una economía Circular, por lo que podemos asegurar que está liderando la transición a este modelo económico respecto de este lado del planeta, considerando que hemos sido uno de los últimos países en el mundo que logró tener un Ministerio de Medio Ambiente en el año 2010. Hoy más allá de medidas efectistas que colocan la sustentabilidad en el lenguaje común de la gente, como la eliminación del uso de bolsas, pronto el de bombillas, y otras medidas que mantienen en la agenda y culturizan a las personas tenemos cosas concretas y enormes, que nos posicionan en el centro a nivel mundial. Somos el país que más ha avanzado en los últimos 5 años en temas de Eficiencia Energética y en el desarrollo de la industria de las Energías Renovables en el Mundo. Saltamos de una inversión de 1,3 mil millones de dólares en 2014 a 3,2 mil millones de dólares en 2015, 18% de la matriz fue ERNC en Chile el 2018, lo que se acerca mucho a la meta del 20%. En el 2025, se esperan incorporaciones sostenidas de 1.000MW (Megawatts) por año en promedio. Somos el primer país en Latinoamérica en tener la ley REP (Responsabilidad extendida al productor) ordenamiento que hace responsable a los que disponen residuos en el mercado, y además, los obliga a recuperar esos desechos y una buena parte de ellos a revalorizarlos. ¡Estás en lo cierto! Se preocupa de un residuo ya generado. Claramente la Economía Circular intenta evitar la generación de residuos, es decir, incentiva a que nos preocupemos de no generarlo, ni ponerlo en el mercado. A la luz de esto, lo que hace la ley es despertar esta necesidad en las empresas y las incentiva a mejorar esta situación y rediseñar / ecodiseñar sus productos y servicios.

CORFO por su lado (la principal institución de apoyo al desarrollo empresarial, innovación y emprendimiento en Chile) tiene como eje fundamental el desarrollo de la economía circular. Para esto, ha lanzado el programa prototipos de innovación circular, tiene una aceleradora de negocios de triple impacto llamada Huella. Ha aprobado programas de emprendimiento Circular, del cual somos parte en Arica y Coquimbo para este 2019. Como país, nos hemos suscrito el acuerdo París, comprometiéndonos a rebajar en un 30% las emisiones GEI y reforestar 200.000 hectáreas para el 2030. El año pasado la oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente, mostró sus primeros pasos, convocando a un gran encuentro en el Foro de Economía Circular 2018 y un mes antes, asistimos al encuentro internacional Foro de Economía Circular del Las Américas CEFA 2019 realizado en Santiago de Chile. Desafíos y acciones interesantes, mas no suficientes. Poco a poco nos vamos convirtiendo en sustentables y en Circulares, pero sin duda aún hay mucho por hacer.

Vuelve al inicio